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domingo, 30 de octubre de 2011

HISTORIA DEL JAZZ

Hoy vamos a comenzar por el Jazz, por el principio de los principios, por eso de: “en un principio era la nada más absoluta, el desierto, el vacío, el no res..... y de repente surgió el Jazz.”
Pues no, resulta que no fue así sino que, más o menos, aconteció que: “En un principio era el pueblo negro, llevado en galeras a Estados Unidos para hacer de mano de obra más-que-barata en las plantaciones de algodón, propiedad de los también emigrantes, pero de piel distinta, procedentes de Inglaterra, Irlanda, Francia, etc... el trabajo es duro, la nostalgia de la tierra de la que han sido arrancados está presente, cantan en los campos de algodón mientras trabajan y, a través de estos cantos, expresan su melancolía, su tristeza, su “blues”. El Blues es una amalgama de sentimientos, la rabia contenida incluída.
Por otra parte, los misioneros blancos les adoctrinan en los principios de la religión luterana, incluídos los cantos propios del culto. Los negros se aprenden las letras, pero las cantan a su manera, dándoles unas acentuaciones rítmicas novedosas, y así surge el Gospel
En 1865 Abraham firma la abolición de la esclavitud. En la práctica tarda en notarse, pero sí que permite que en las ciudades grandes los negros tengan un poco más de libertad, libertad que exteriorizan a través de nuevos instrumentos: cornetas, que luego pasarán a ser trompetas, clarinete, trombón y tuba, banjo, tambor y bombo con un platillo. A través de estos instrumentos, y con el sustrato musical anterior (Blues y Gospel), aparecen las primeras composiciones de Jazz. Ello ocurre en Nueva Orleans, al sur de los Estados Unidos, en la desembocadura del Misisipi, en la llamada tierra de Dixie.



Las palmas que acompañaban los cantos espirituales son sustituidas por los redobles de tambor y las puntuaciones de bombo; las entonaciones, el vibrato, las inflexiones y demás efectos vocales, propios de los cantantes de blues, son reproducidas por los músicos con sus nuevos instrumentos, y así poco a poco el Jazz va tomando forma.
Desde su nacimiento, el Jazz creció y se desarrolló ligado al baile. De la misma forma que los negros africanos identifican totalmente sus cantos con sus danzas, los negros norteamericanos nunca han separado su música del baile.
En los primeros años del Jazz, en Nueva Orleans los desfiles y pasacalles eran seguidos siempre por una multitud que danzaba alrededor de la orquesta. Entre estas orquestas, empezó a sonar con esplendor el jovencísimo Louis Armstrong. En los locales nocturnos, como los Honky Tonks y Barrelhouses, el pianista o la orquesta de turno tocaban siempre para que el público bailara.
Cuando el Jazz se introdujo en el Music-Hall, las orquestas tocaban para acompañar los números de baile de las “chorus girls”(chicas del coro). En todos los cabarets donde se tocabaJazz había una pista de baile. Son famosos los enormes locales, como el Savoy Battroom de Harlem, en Nueva York, donde centenares de parejas bailaban al son de las mejores orquestas de Jazz.
Hace unos cuarenta años, los blancos inventaron el concierto de Jazz, donde esta música se escucha muy a menudo en refinadas y severas salas de concierto sin que esté permitido el más ligero movimiento o muestra de entusiasmo. Esto ha hecho que el Jazz perdiera gran parte de la popularidad que antes tuvo.


Big Gigantic - Rise And Shine by Thissongissick.com



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